Siempre me preguntan por qué prefiero el vino a la cerveza. Fíjense: yo bebo cerveza, me gusta mucho. Pero prefiero el vino. El tema podría terminar aquí, pero como creen que soy la "experta" en bebidas, me exigen las razones, una postura racional, didáctica. Bueno, me lo tomo con humor. Conozco un colega, Mark Fisher, que escribe el blog "Uncorked" y ofrece algunos buenos motivos para justificar mi preferencia.
Diez razones que hacen que el vino sea mejor que la cerveza: 1. ¿Ya has oído hablar de una "panza de vino"? 2. Las copas de vino pesan menos que los vasos de cerveza. 3. Con el vino eructarás menos (si evitas mucha Champagne). Perdonen: podría optar por "eructación", que, para mí, equivale a dos eructos lingüísticos. 4. Con el vino vas mucho menos al baño, ¿no estás de acuerdo? 5. Todavía no vi ninguna película en la que la cerveza fuera la estrella principal y que además se la nominara al Oscar (tal como ocurrió con "Sideways" el año pasado). 6. El vino envejece mejor (así como aquellos que lo beben). 7. Jesús no transformó agua en cerveza. Ese milagro hoy está a cargo de las cerveceras, que pueden transformar cerveza en agua en un instante. 8. El vino combina mejor con cualquier tipo de comida y no sólo con chorizo, papas fritas y empanadas. 9. Ningún hombre va a ganar puntos extra con nosotras si dice que sabe todo sobre la cerveza. Pero si dijera eso sobre los vinos, su nota estaría cerca de un 10, ¿no es cierto? 10. Y, para terminar con la argumentación: el vino es simplemente la bebida más exquisita, más variada y más compleja del planeta. Es increíble como el jugo fermentado de una sola fruta, la uva, pueda ofrecernos estilos tan distintos de líquido. Eso es sólo una muestra de lo que la mayor crítica de vinos y degustadora del mundo, en mi opinión, Jancis Robison, piensa sobre la bebida. ¡Pero los cerveceros no se perderán nada por esperar! En las próximas columnas les voy a presentar las diez principales razones por las que la cerveza es mejor que el vino.
El aloe vera y las uvas Las uvas también usan protector solar, ¿o qué te creías? Si te pones un bronceador hoy, te arrugas mañana. Las uvas también. Pensando así, un productor de Napa, California, que adopta el método biodinámico en su viñedo, les aplica un "té" a sus uvas para prevenir que se arruguen bajo el sol. Esa mezcla junta algas (para absorber los rayos ultravioletas) y "aloe vera" como suavizante.
El vinicultor es Aaron Pott y su vinícola
Quintessa, de propiedad de la pareja Agustín y Valeria Huneeus. Son 113,3 hectáreas en Rutherford, donde producen un blend de cabernet y merlot con el mismo nombre de la vinícola, Quintessa. Este vino ya ha recibido extraordinarios 94 puntos de la revista "Wine Enthusiast".
La vinícola no deja de usar las formas tradicionales para ablandar el calor en el verano: la poda adecuada de las hojas y ramos de la vid y el riego de la viña con agua fresca.
El compuesto de algas y babosa se relaciona a la biodinámica, que es una forma de agricultura en la que se prohíbe el uso de pesticidas, herbicidas y fertilizantes artificiales y promueve la diversidad de la plantación y de la vida animal para controlar pestes.
Nuestra ignorancia nos decía que la cultura del vino, que se basa en una tradición de siglos, ya sería intrínsecamente orgánica
Los vinos orgánicos ya son una realidad en el mercado. Nuestra ignorancia nos decía que la cultura del vino, que se basa en una tradición de siglos, ya sería intrínsecamente orgánica. Pero no. Con tantas pestes, el vinicultor se ve obligado a utilizar elementos químicos y sintéticos.
La agricultura orgánica se preocupa con los daños al ecosistema. Sus técnicas fueron popularizadas y nombradas por el hacendado y editor estadounidense J. I. Rodale en 1946, cuando le puso nombre a ese nuevo sistema: Orgánico. Básicamente, los productores de vinos orgánicos evitan usar materiales químicos y sintéticos en el suelo, en las viñas y en el producto acabado.
Más antiguo, el Sistema Biodinámico parte de escritos del filósofo austríaco Rudolph Steiner, en 1924. Él es más radical, principalmente en cuanto a lo que se adiciona a la tierra, con preparados que se toman de la Homeopatía para regular y mejorar el crecimiento de la viña y la fertilidad del suelo (y evitar también la erosión y proteger la cantidad y la calidad del agua). Asimismo, recordamos que el 60% de todos los herbicidas, el 90% de todos los fungicidas y el 30% de todos los insecticidas son cancerígenos según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.
En el caso de Quintessa, la teoría es la de que si una planta se muestra resistente a insectos o a la sequía es una señal de que posee cualidades que promueven esa resistencia. Es por eso la idea de hacer un "té" de esa planta y regarlo en otra transfiriéndole esa cualidad. Así como nosotros los seres humanos sentimos la necesidad de hidratarnos en el verano, lo mismo les ocurre a las plantas.
En Brasil el único vino orgánico certificado es Velho do Museu, de Juan Carrau. Allá en el Sur no necesitan protectores solares, por ahora.
¿Y tú amiga, te quedas con los vinos o las cervezas? ¿Ya has pensado en usar el protector solar (el aloe vera) para proteger algo más que no sea tu cuerpito?
Sonia Melier  
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