
¿Qué tal armonizar el ambiente de trabajo? Pequeñas interferencias en la decoración y un poco de creatividad pueden cambiar el aspecto de tu mesa y, créelo, de tu vida. Para aumentar la cooperación, la productividad, mejorar tu humor y hasta ayudarte a obtener un soñado ascenso, adopta el Feng Shui.
El Feng Shui (Viento-Agua) surgió en China hace aproximadamente 4 mil años. Se pronuncia ‘foeng suei', ‘fong chóe' y ‘fan sui'. Pasado de padre a hijo y de maestro a discípulo, esta tradición china tiene como objetivo armonizar las energías de un espacio para que ejerza la mejor influencia sobre sus ocupantes. ¿Si da resultado? Pruébalo. "Como mínimo, vas a sentir que el ambiente está más leve y tu trabajo fluirá mejor", afirma Franco Guizzetti, consultor de Feng Shui.
Durante las horas en las que estamos comprometidos en actividades profesionales, compartimos el tiempo y el espacio con colegas e interactuamos a través de sentidos y humores. Hay un intercambio de energía y no siempre recibimos de vuelta la buena energía que liberamos. Peor aún: la creciente demanda por más rendimiento y resultados, muchas veces nos estresa. Y esa energía en desequilibrio, sin querer, la pasamos a otros. "Todos los días llegaba a casa cansada, estresada y con dolor de cabeza.
Una amiga me habló sobre el Feng Shui y me propuso cambios en la mesa de trabajo. Y créeme que funcionaron. Un objeto aquí, un color allí, minimizaron mis problemas", cuenta Fernanda Dias, diseñadora, 26 años." De acuerdo con Guizzetti, el primer paso para hacer que el Feng Shui entre en tu vida es hacer una buena limpieza. "Abre las gavetas y puertas de los armarios y tira todo lo que ya no te sirva. La palabra clave es organizar. Acomoda bien cada cosa en su lugar. "Una mesa de trabajo desorganizada se reflejará en un desempeño de baja calidad. Desorganización y desorden son sinónimos de energía estancada", enseña Franco. Trata de mantener el ambiente aireado e iluminado, aunque sea con luz artificial.
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